Trivium Mexico

Ago 08, 2019
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En esta entrevista para el canal de YouTube METALSHOP, Paolo y Corey cuentan sobre cada uno de los discos de Trivium, anécdotas, datos curiosos y más. Al principio hablan sobre la experiencia que tuvieron en el Download Festival en el Reino Unido, de cómo ansiaban tener cosas como pirotecnia y que conforme pudieron ir subiendo en el cartel fue que lo consiguieron. Asimismo comentaron de que también es genial poder estar en festivales grandes y al mismo tiempo poder realizar shows más pequeños, como por ejemplo ése junto a Hatebreed en la República Checa (donde se realizó la entrevista). Acá tradujimos lo más importante de lo que los chicos contaron, y pueden ver el video al final del texto.

Ember To Inferno: Corey dice que él se unió a la banda antes de que saliera el disco, que ya lo habían grabado; que fue más o menos en la época donde descubrió a Trivium en un bar local cuando él se mudó a Florida. Corey asistió a una especie de show que la banda dio, y como él estaba estudiando cosas relacionadas a la música fue que acudió y pudo ver de cerca cómo era la cuestión de estar en el crew (equipo); en esa época ellos tenían el Blue Demo (el demo azul que incluyó las canciones que estarían en Ember To Inferno), así que ya estaba familiarizado con el material cuando pudo audicionar para Trivium y eventualmente practicar con ellos ya que se unió a ellos. Corey también dice que para él fue cool poder formar parte de eso, y que aunque tanto como él como Paolo no tocaron en ese disco, ha sido genial tocar esas canciones conforme Trivium ha ganado popularidad y los fans descubren/redescubren los primeros álbumes. Asimismo dice que ahora pueden contribuir con su toque personal, como en la regrabación de “Pillars Of Serpents” donde cambiaron algunas cosas e incluyeron nuevas partes y solos y voces y le dieron nueva vida a esa versión con la que quizá mucha gente ni siquiera estaba familiarizada. 

Ascendancy: Paolo dice que cuando él se unió a Trivium, la mayoría del material para ese disco ya estaba compuesto, pero que obviamente cuando fueron al estudio con Jason Suecof hubo cambios para mejorarlo. Aunque Ember fue el primer disco de la banda, Ascendancy se siente como el primero, el debut más grande, y realmente no fue difícil de grabar, pero que tuvieron un único problema grande al principio con la afinación de las guitarras, lo cual los atrasó alrededor de una semana, y ya que arreglaron eso la grabación del disco fue más rápida. Paolo comenta que nunca imaginaron que ese disco iba a ser un debut tan grande para ellos, y que siente que todo se ve borroso al tratar de recordarlo, por lo que ahora trata de poner más atención al proceso de grabación. En ese momento todo pasó tan rápido, grabaron el disco, 6 meses después lo lanzaron y de repente “wow, tenemos un disco de oro en el Reino Unido” medio año después.

Corey añade que en ese momento no eran una banda que solía ir de gira, sino que más bien se dedicaban a practicar y que así fue como surgieron canciones como Rain, Like Light To The Flies o Pull Harder; muchas de sus canciones surgieron nada más de estar tocando así y componiendo al mismo tiempo: “Fue muy fácil porque realmente no teníamos fans y nada más hacíamos música que queríamos tocar y nos divertíamos tocando.” Ascendancy y The Deceived fueron canciones que Matt ya tenía pre-compuestas en casa, así que al grabarlas todo fue más rápido, y de otras canciones como Pull Harder ya tenían unas primeras versiones e incluso tuvieron una gira con Machine Head y Chimaira antes de grabar Ascendancy, así que tocaron esas canciones en el tour para aprenderlas bien y ver bien así qué tenían que mejorar para ir al estudio a grabarlas. 

The Crusade: Paolo dice que cuando etiquetaron a Trivium como los próximos Metallica o Iron Maiden, fue mucha presión para ellos como banda nueva, y que ahora que lo piensan les parece irrelevante llamar a una banda los próximos “lo que sea”, porque Metallica no fueron los próximos Iron Maiden, y Iron Maiden no fueron los próximos Led Zeppelin y uno tiene que ser lo que es. Así que “en esa época Trivium tuvo mucha presión y no estuvimos tan enfocados y fuimos a grabarlo justo después de haber terminado una gira, y uno como banda realmente no sabe cómo va ser la continuación de un disco hasta que comienza a hacerlo porque no hay un manual para eso, así que fue una buena lección de aprendizaje para nosotros y afortunadamente tuvimos el plan de que íbamos a estar de gira durante mucho tiempo, y del mismo modo aunque algunas cosas se hayan sentido como errores siempre hemos tenido un par de canciones con las que los fans se identifican. Me da la impresión que algunas canciones quedaron horneadas a medias, y siento que si pudiera volver atrás trabajaría en ellas un poco más, pero aún así prefiero haber dado ese mal paso en ese momento a llegar al álbum siete y cagar la banda totalmente.”

Shogun: Corey dice que pasaron mucho tiempo en la elaboración de ese álbum, que tienen varias sesiones de pre-producción, bastantes demos de sesiones y que el hecho de trabajar con un nuevo productor (Nick Raskulinecz) fue algo novedoso para ellos, ya que habían hecho todo con Jason hasta ese punto. Así que con Nick fue un nuevo enfoque, nueva vibra y nueva experiencia por todos los tipos de bandas con las que él había trabajado: “Recuerdo la primera vez que llegó, empezamos a tocar y nos dijo que no estábamos listos y que necesitábamos seguir trabajando y se fue. Estuvo con nosotros durante una semana más o menos, se fue y nos dejó hacer lo nuestro. Recuerdo que la idea original de Matt era tener un disco muy diverso, con un montón de cosas súper pesadas, y luego hacer algo en el otro lado del espectro, pero tanto Nick como Monty de Roadrunner nos dijeron que tomáramos una sola dirección y que no cubriéramos todo el mapa, así que tomamos las canciones que más destacaban y nos fuimos en esa dirección. Ese disco de principio a fin ha tenido probablemente el proceso más largo que cualquier otro; estuvimos en Nashville grabando durante seis o siete semanas y pasamos mucho tiempo con tal de que todo saliera bien. Cuando salió, tuvo opiniones polarizadas; algunas personas lo amaron, y a otros no les gustó, pero es gracioso cómo el tiempo puede cambiar la opinión de algunos al grado que luego de unos cinco años después de que salió lo han llamado nuestra obra maestra. Es un disco grandioso, y es uno de mis discos favoritos personales de nuestro catálogo.”

In Waves: Paolo dice que están muy contentos de no ser una banda que se conforma con lograr éxito con un solo disco, que ha notado las discusiones entre fans respecto a cuál es el mejor disco o canción y que prefiere ver eso a que todos coincidan con un solo disco. “Con Shogun siendo un álbum tan progresivo, pesado y extenso, luego de haber ido de gira para él – y como dijimos, la reacción inicial no fue en la que ahora se ha convertido – decidimos que para el siguiente cambiaríamos un poquito las cosas, además que separarnos de Travis fue una cosa grande y sucedieron un montón de cosas que no habíamos planeado. Luego el hecho que grabamos Shattering The Skies Above y el cover de Slave New World con Nick (Augusto) configuró el tono del rumbo que tomaríamos con In Waves y también trabajamos bastante tiempo en él y también tuvimos otro retraso porque nuestro productor Colin Richardson estaba trabajando con otra banda y eso nos dio un par de meses extra para componer, aunque al principio ese retraso fue un poco molesto, pero al final de ahí surgieron un par de canciones clave (Watch The World Burn, por ejemplo).” Corey cuenta la anécdota que tenía unos demos/riffs de la era de Shogun en su laptop, y que se topó con uno que compuso Paolo pero que estaban escritos para siete cuerdas y que al modificarlos para seis cuerdas eventualmente se convirtió en Black, y todo gracias al tiempo extra que tuvieron disponible. 

Vengeance Falls: Paolo cuenta que la idea de ese álbum surgió cuando estaban en el Mayhem Festival y David Draiman (líder de Disturbed y quien produjo VF) les dijo que le encantaba la canción y el disco In Waves, y se ofreció a trabajar con ellos en algo en el futuro en lo que Disturbed entraba en un descanso porque posiblemente él quería expandirse y hacer cosas nuevas. Paolo dice que Trivium es una banda que se caracteriza por probar nuevas cosas y que a veces eso funciona y a veces no, y que ese álbum y el siguiente fueron clave para determinar qué funciona y qué no funciona con su banda. “Trabajar con David fue muy divertido, honestamente y haber hecho ese disco fue una gran experiencia, y Strife se ha convertido en una de nuestras canciones más grandes.“

Silence In The Snow: Corey comenta que antes de grabar este álbum Matt tuvo problemas con su voz y comenzó a trabajar con un entrenador vocal y fue que se dio cuenta que la manera en la que gritaba antes realmente estaba dañando su voz, así que tuvo que aprender una nueva técnica, la cual le tomó tiempo domar de manera tal que para cuando fueran de gira sonara bien. También reveló un dato curioso que tal vez algunos no recuerden: que la canción Silence In The Snow se compuso durante las sesiones de Shogun, y aunque era un poquito diferente, su manager los alentó a llevarla de regreso y ellos sintieron que fue el momento ideal para ver qué más era lo que podían hacer con ese tema, y ese fue el punto inicial y comenzaron a componer, y obviamente como Matt no podía gritar, no se pudieron enfocar en lo brutal sino en lo melódico, y Corey tuvo mucho trabajo en él debido a la cantidad de melodías y armonías en las partes de guitarra aunque no tanto en lo que a solos respecta sino en lo que las capas de guitarra, acordes y cosas por el estilo. También mencionan que en ese disco está una de sus canciones más grandes, Until The World Goes Cold; también menciona que Paolo estuvo más involucrado con las letras y estuvo ahí en el proceso de grabaciones de voz, y con ese disco aprendieron a maximizar las partes vocales y los ganchos, cosa que les ayudó con el siguiente álbum, ya que pudieron mezclar eso con los gritos una vez que Matt pudo hacerlos de nuevo, y llevó a que The Sin And The Sentence se sintiera como un nuevo capítulo en la historia de la banda.

The Sin And The Sentence: Paolo dice que para ellos los fans son los últimos en juzgar y decidir cómo le va a un disco, y que cuando lanzaron el sencillo que da título al álbum notaron lo intensas y positivas que fueron las reacciones, y que sintieron raro que eso haya sucedido porque casi siempre existe un 50% de posibilidades de éxito y en esta ocasión fue mayor la reacción positiva. “Y en retrospectiva, los últimos dos discos fueron una gran experiencia de aprendizaje, y nos dimos cuenta que conocemos mucho de nosotros mismos, sabemos cómo componer, sabemos qué hacer ahora que ya tenemos ocho discos y este tiempo hemos trabajado con tantos productores increíbles, hemos tenido varios bateristas con los que hemos trabajado y de los cuales hemos aprendido diferentes cosas en el estudio, y con este disco decidimos que tomaríamos control de nuestro barco otra vez, y se lo hicimos saber a nuestra disquera para que confiaran en nosotros. Diría que lo más retador fue meter a Alex (Bent) en la banda, se sintió que era la última pieza que habíamos estado necesitando para poner nuestro sonido y todas las grandes ideas que tenemos. Y volvimos al círculo inicial como con Ascendancy, y lo compusimos en sesiones de práctica en un cuarto, todo de manera muy simplista donde compones los riffs y luego hablas sobre ellos, y luego reorganizas cosas y recompones otras, y ahora tuvimos más enfoque en las voces más que nunca. Hicimos grandes cambios en la estructura de las canciones simplemente basados en la cuestión vocal, y fue así que logramos tener canciones pegadizas pero también cargadas de riffs, y con este monstruo detrás de la batería. Así que fue el escenario perfecto, empezando por Josh Wilbur, que también mezcló Silence In The Snow. Siento que con este disco nos anclamos a nosotros mismos en lo que hacemos muy bien; tomamos las cosas que hemos hecho y las pusimos en un solo disco y se siente como una pieza sólida y siento que a partir de ahora sabemos la dirección en la que iremos y ahora se trata de mejorar basados en eso, y seguir haciendo discos increíbles de metal y seguir haciendo lo que hacemos.”

Corey añade que para TSATS habían compuesto algunas canciones cuando Alex recién se unió y todavía les quedaban algunas fechas de tour por hacer, y que durante ese momento él platicaba con Matt y Paolo respecto al hecho que aunque les había estado yendo bien con la gira de Silence In The Snow no tenían shows completamente vendidos y se sentían algo estancados, que no veían que habían tenido un gran salto en popularidad y que se preguntaban qué estaban haciendo que no necesariamente se estaba conectando en el nivel más grande que querían: “La última parte del tour de SITS fue el primer tour que hicimos con Alex, y de tocar con él y ver lo increíble que es como baterista nos dimos cuenta que podíamos tocar ciertos temas de ciertos discos otra vez porque nadie podía tocarlos apropiadamente y vimos las reacciones que generaron ciertos temas al ser tocados de nuevo en el setlist, como Forsake Not The Dream y Kirisute Gomen, y nos dimos cuenta que necesitábamos ese elemento otra vez de canciones intensas, agresivas y energéticas, pero también las canciones pegadizas que se pueden cantar. Vimos qué era lo que los fans buscaban del sonido de Trivium, que no quieren que sonemos como otra banda, o hacer algo como esta otra banda, que hay un sonido específico que quieren escuchar de nosotros, y fuimos con esa mentalidad de poner todo lo que es característico de nuestra banda en un disco en vez de hacer uno realmente pesado, oscuro y progresivo, o hacer uno donde nada más haya cantos. Y me parece muy cool porque después de todos los años de experimentación y composición fuimos capaces de crear canciones que van desde cosas como blast beats y cosas pesadas a una parte que suena como himnos que se pueden cantar, y todo tiene sentido y suena como la misma canción en vez de simplemente cambiar drásticamente de algo pesado a algo melódico y que suene muy forzado. Así que todo tuvo su recompensa al final y lo vimos con este disco, estos son los mejores tours que hemos tenido, la mayoría de los shows han sido sold out o han estado cerca de serlo, y ha sido genial ver el impulso que este álbum ha tenido con los fans y reavivó su pasión por la banda a tal grado que muchos fans quieren oír el nuevo material en vivo y no nada más el sencillo y luego solo material viejo. Ver cómo en algunos casos las cosas nuevas tienen mejor aceptación que las viejas; nosotros solemos componer la mejor música cuando estamos en un lugar muy positivo, así que después de hacer todo esto estamos emocionados de tomar lo que hicimos con TSATS y trataremos de superarlo con el próximo y estamos muy emocionados de volver a componer y comenzar con el proceso creativo.”

Para finalizar Paolo comenta que no es probable que este año escuchemos nueva música de Trivium, sino que eso depende de lo rápido que compongan el disco y cuándo Josh esté disponible otra vez y cuando ellos tengan tiempo y todas esas cosas relativas a horarios, pero que sabemos que ellos no descansan por mucho tiempo y que les gusta volver a las giras, así que no duda que tengan algo en algún punto el próximo año.

 

Abr 10, 2015
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Source: Trivium: Rise Of An Empire (Metal Hammer Issue 269)

El Nacimiento de un Imperio

Este mes hace diez años, Trivium lanzó el álbum que no solo los cimentó como uno de los actos más candentes del metal, sino que señaló el inicio de una nueva era para la música pesada…

“Éramos unos pequeños bastardos arrogantes”

Matt está bien consciente de lo que otras bandas pensaban de los jóvenes Trivium


Hay una foto enmarcada en la pared de la habitación de Matt Heafy: Una copia de la primera revista donde Trivium salió en la portada, del verano de 2005. El líder de Trivium en aquel entonces tenía 19 años y está fotografiado sosteniendo una guitarra Flying V, pero son las palabras impresas arriba de esas flamas las que realmente llaman la atención. En un brillante amarillo dicen ‘Sabbath… Maiden… Metallica… Trivium: La Banda Más Candente del Siglo.’ Tal fue la emoción, publicidad, y el calor generado por el lanzamiento del tan amado álbum de la Florida, Ascendancy en marzo de 2005. Diez años han pasado, y los recuerdos de ese periodo todavía hacen sonreír a Matt. Esos fueron, él recuerda, “momentos emocionantes, vertiginosos,” cuando – junto a sus jóvenes compañeros de Bullet For My Valentine y Avenged Sevenfold – su banda fue conocida como una de las pioneras a la vanguardia de una nueva ola del heavy metal.

“Cuando tenía 12 o 13 alguien me preguntó sobre mis metas en la vida y dije, ‘Quiero tocar en una gran banda de metal,’” él recuerda. “Eso fue todo en lo que pensé en aquel entonces. Y cuando Ascendancy salió fue como, ‘¡Oh mierda, esto en realidad podría pasar!’ Día tras día se sentía como que nuestros sueños se estaban volviendo realidad.”

Aunque se le denominaba como tal en aquel entonces, Ascendancy no fue el primer álbum de Trivium. Dos años antes, los nativos de Orlando (en ese momento un trío, con Matt unido por el bajista Brent Young y el baterista Travis Smith), habían lanzado su álbum debut Ember To Inferno, en el sello alemán Lifeforce Records. En ese momento Matt tuvo emociones encontradas por el hecho de que luego de su lanzamiento, ninguna copia del álbum estaba en venta en el estado de Florida o, a lo mejor de su conocimiento, en ningún lado en los Estados Unidos. Así que vino como sorpresa cuando el adolescente recibió una llamada del vicepresidente de A&R de Roadrunner Records, Monte Conner, ofreciendo su elogio y aliento.

“Básicamente, dos temas del álbum – Pillars Of Serpents & If I Could Collapse The Masses – fueron incluidos de regalo en alguna revista de metal que llegó al escritorio de Monte,” recuerda el cantante. “Él me llamó y dijo, ‘Creo que ustedes son buenos, todavía no son grandiosos, pero estoy interesado en ver adónde pueden ir después de este disco.’ Esa llamada realmente nos prendió fuego y nos hizo enfocarnos en intentar sacar algo que le volaría la mente.”

Algunos meses después, Matt envió un nuevo demo de tres temas a las oficinas de Roadrunner en Nueva York para llamar la atención de Monte, junto con un video grabado profesionalmente (pagado por su padre) para el tema principal del demo, Like Light To The Flies. Hubo respuesta rápida que la disquera quería poner a la banda (ahora expandida a un cuarteto con la adición del guitarrista Corey Beaulieu) bajo contrato. En ese momento, Roadrunner estaba en proceso de realizar un tour de muestra para el verano de 2004 con bandas de la disquera, con Machine Head y Chimaira liderando el paquete, y se les ofreció un puesto a los jóvenes de Florida. Hubo una sola dificultad: Brent Young renunció a la banda, y Trivium urgentemente necesitaba un nuevo bajista. Entró el chico de 18 años Paolo Gregoletto de la banda thrash de Miami Metal Militia.

“Apenas me había graduado de la preparatoria y de repente ya estaba de gira por los Estados Unidos con una de mis bandas favoritas del metal,” ríe Paolo. “Fue alucinante. Ya había escuchado Ember To Inferno, pero ahora la banda tenía un montón de canciones nuevas que eran más fuertes, más agresivas y simplemente mejores. Sabía que teníamos los cimientos de un álbum álbum realmente bueno.”

El Road Rage tour ofreció al Trivium que tenía una nueva imagen una oportunidad de probar su nuevo material en el camino en frente de una audiencia nacional para quienes ellos eran unos completos desconocidos. Los coros fueron ajustados, los riffs se pulieron, las melodías se perfeccionaron y acentuaron, para que al momento de que el joven cuarteto entrara al estudio con el productor Jason Suecof en octubre de 2004, ellos ya conocieran el material de adentro hacia afuera. En enero Ascendancy – una emocionante mezcla de metalcore, death metal melódico y clásicas influencias de metal – ya estaba completo.

“Recuerdo sostener el álbum por vez primera y pensar, ‘¡Ay mierda, esto es un nuevo nivel para nosotros!,” dice Matt. “No sabíamos si le iba a gustar a nadie más, pero estábamos orgullosos de lo que habíamos hecho.”

Fue en el Reino Unido algunos meses después, recuerda el líder, que Trivium primeramente se dio cuenta que ellos podían tener un álbum genuinamente especial en sus manos. El 1 de mayo de 2005, el cuarteto inició la parte del Road Rage por el Reino Unido junto a sus compañeros de disquera 3 Inches Of Blood y Still Remains en Wulfrun Hall en Wolverhampton. Mientras ellos esperaban para tomar el escenario, la joven banda podía escuchar los cánticos lejanos de la multitud que decían “¡Tri-vi-um! ¡Tri-vi-um!”: No pinches puede ser, pensó Matt. No hay manera de que aquí nadie sepa quiénes somos. Fue una noción de la cual rápidamente se desengañó.

“Pareció surgir desde el momento en que pisamos el escenario,” se maravilla. “La recepción totalmente nos voló la mente. Después todavía estábamos muy emocionados, así que decidimos ir al puesto de mercancía para conocer a los fans… e incluso cuando las otras bandas estaban tocando, parecía que la mayoría del público fue a platicar con nosotros. Viéndolo de nuevo, fue un movimiento algo irrespetuoso y de mierda que aplicamos a las otras bandas, pero en verdad no fue nuestra intención.”

Cuando la caravana del Road Rage llegó a Londres el 18 de mayo, Trivium fueron visitados tras bambalinas por el productor Andy Copping, quien no sólo los contrató para el Download Festival que sería en menos de un mes, sino que terminó promoviéndolos de una aparición en el tercer escenario a abrir el escenario principal. En la mañana de ese show, Matt Heafy consideró que al aceptar la oferta de Andy, él quizá cometería el error más grande de su joven vida.

“Recuerdo estar a un lado del escenario a las 10:58 AM y no había nadie frente al escenario,” él recuerda. “Yo estaba pensando, ‘Esto va a apestar. ¿Por qué diablos accedimos a hacer esto?’ Luego, mientras sonaba la música de introducción, por la colina, como en una escena de Corazón Valiente (Braveheart), llegaron gritando 40,000 fans del metal. Y ese fue el verdadero comienzo de nuestra carrera.”

“Fue irreal,” dice Paolo de la presentación que realmente lanzó a Trivium como una nueva fuerza en el metal. “Incluso cuando estábamos en el escenario, fue difícil asimilar lo que estaba pasando. Nunca habíamos visto algo así. Parecía que la montaña rusa iba directo a la cima y no teníamos idea adónde iba a ir a partir de ahí. Un par de días después conocimos a Bullet For My Valentine por primera vez en los premios Golden Gods de Metal Hammer en el Astoria en Londres y estábamos tan emocionados de lo que estaba pasando en nuestras bandas. Sentimos que éramos como hermanos en esta nueva cruzada para el metal.”

Aunque Trivium y Bullet se unieron – “Surgimos del mismo lugar, con influencias de las mismas leyendas, ambos izando la bandera para una nueva generación del metal,” reflexiona Matt – no todos recibieron con tal calidez el rápido ascenso de la banda de Florida. Matt se volvió muy consciente del hecho de que bandas más viejas en la escena del metal de los Estados Unidos – actos que él y sus compañeros de banda amaban y respetaban – se estaban quejando de su banda y el aclamo que estaban recibiendo. Que Trivium hablara francamente de su deseo de convertirse en la próxima banda súper estrella del metal, mientras se movían por todo el planeta con lujuria hedonista por la vida que podría estar a la par de Mötley Crüe en su mejor momento – sólo añadió leña al fuego.

“Definitivamente hay cosas que dije cuando tenía 18/19 años donde, si pudiera volver en el tiempo, me diera una bofetada a mí mismo y diría, ‘¡Detente, pequeño idiota!,” ríe Matt. “Nuestra disquera nos estaba animando a movernos en la dirección de sexo, drogas y rock'n'roll, diciendo, ‘Hablen sobre esta cosa que están haciendo, a la gente le gusta eso’ y a los 18/19 años uno se siente feliz de tomar esa guía. No fue que no estábamos esas cosas, pero puedo ver cómo la gente pensaría que éramos pequeños bastardos arrogantes.”

“Si no nos hubiéramos vuelto un poquito locos en ese entonces, hubiera estado un poco mal,” razona Paolo. “Uno tiene 18/19 años, viaja por el mundo por vez primera, conoce chicas y recibes bebidas cada noche… por supuesto que vas a divertirte con eso. La pasamos bien, pero siempre fuimos serios respecto a la música. Esa fue siempre la prioridad número uno.”

En marzo de 2006, Trivium regresó al Reino Unido para una vuelta de victoria, una gira de 19 fechas completamente vendidas, incluyendo dos shows en el Astoria de London, cuya capacidad es de 2000 personas. En la segunda de esas noches, este escritor fue encargado de subir al escenario a presentar a cada miembro de la banda con un disco de plata conmemorando 60000 ventas de Ascendancy en el Reino Unido.

“¡Con un carajo!”, exclamó un claramente sorprendido Matt a la audiencia mientras los cánticos de “Tri-vi-um” hacían eco por todo lugar una vez más. “Esto lo debemos a todos ustedes. Gracias.”

Incluso aunque estamos a través de una línea telefónica transatlántica, uno puede darse cuenta que Matt y Paolo están sonriendo ampliamente mientras se intercambian los recuerdos de esa noche. En ese entonces, incluso en lo alto de su éxito, algunos se cuestionaron si Trivium podría estar a la altura del éxito de Ascendancy, o si esto no era un breve éxito para los adolescentes de Florida. Diez años han pasado, con su banda que se espera que regrese al Reino Unido este verano para liderar el Bloodstock Festival – prueba enfática de su pertinencia e importancia en una escena que ellos ayudaron a revigorizar – ambos hombres pueden mirar atrás a tales noches como algo que causa emoción para una nueva era en la historia del metal. 

“Uno todavía puede escuchar algo especial en Ascendancy,” dice Paolo. “Es increíble que después de 10 años la gente todavía quiere escuchar canciones como A Gunshot To The Head…, Like Light To The Flies y Pull Harder… Siempre estaremos agradecidos por eso.”

“Siempre hubo muchas cosas arrojadas de ‘herederos al trono’ en ese entonces, pero siempre estuvimos listos para el reto,” indica Matt. “No fue desalentador; fue emocionante. Regreso a Ascendancy y no puedo creer que lo logramos siendo tan jóvenes. Nadie sabía lo que iba pasar cuando salió ese disco… mierda, ni siquiera nosotros mismos lo sabíamos.”

COREY TAYLOR DICE

“He conocido a estos chicos de Trivium por mucho tiempo y estoy orgulloso de decir que son mis amigos. Los he visto crecer y desarrollarse en una banda de heavy metal a tener en cuenta y lo han hecho a su manera. Diez años después Ascendancy todavía suena tan bien como lo hizo cuando recién salió. ¡Lo cool es que todavía están volviéndose mejores!”

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Jun 24, 2014
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Source: 40 guitarists on their favourite players 

Matt Heafy: Daniel Mongrain, Martyr

Motivo:
“Es uno de los mejores guitarristas que he conocido. Si quieres hablar de acreditación, él puede tocar cualquier solo de Rust In Peace [de Megadeth] perfectamente Él conoce completamente la teoría del jazz y composición y teoría técnica...

“Yo estuve con él en una banda de death metal técnico llamada Capharnaum y él voló para grabar algunas cosas para Capharnaum poco antes [de que Trivium lanzara] Ascendancy. Nuestro productor en el momento, Jason Suecof, me metió el gusto por Martyr.

“Tenía los libros de tablaturas y empecé a aprenderlos y eso es mucho de lo que ayudó a mi forma de tocar la guitarra rítmica. Daniel me dio un par de lecciones y él es uno de los músicos más completos en cuanto a la guitarra rítmica, tocar lead, la teoría y la composición de canciones... Mongrain necesita un poco de amor. Asegúrense que la gente le eche un vistazo a Warp Zone. Ese es el nombre del disco.”



Corey Beaulieu: Marty Friedman, (era de los 90's) Megadeth

Motivo:
“Tendría que elegir a Marty Friedman. Rust In Peace fue un disco que fue uno de esos momentos definitorios. Siendo un joven guitarrista, yo dije algo como, '¡Mierda ¡No puedo creer lo que estoy escuchando!' Los leads en ese disco me impactaron.

“Él es un guitarrista que tiene tantas ideas exóticas para tocar - escalas y curvas extrañas y cosas así. Siempre que estoy en un bache o necesito algo nuevo para tocar, recurro a sus solos. Su forma de tocar lead ha sido siempre una cosa muy importante para mí en cuanto a darme la inspiración para tocar mejor.”